• Claudia Godoy

XIII Congresso Nacional do Partido Comunista leva país a uma nova etapa de desenvolvimento


Nos países socialistas esse tipo de evento é determinante para a adoção das grandes decisões.

Veja o artigo completo do presidente do Vietnã, Nguyen Phu Trong (foto).

Preparar y realizar con eficiencia el XIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam: Llevar al país a un nuevo período de desarrollo


En ocasión del 75 Aniversario de la Revolución de Agosto y del Día Nacional del país (2 de septiembre de 1945) y en vísperas de las asambleas de los comités a nivel central del Partido Comunista de Vietnam (PCV) -que forman parte de los preparativos del XIII Congreso Nacional de esta organización política- el Secretario General del PCV, Presidente de la República y jefe del Subcomité de Documentos de la próxima magna cita, compañero Nguyen Phu Trong, escribió un artículo titulado “Preparar y realizar con eficiencia el XIII Congreso Nacional del Partido Comunista, para llevar al país a un nuevo período de desarrollo”. A continuación, presentamos la traducción del texto íntegro del artículo.


A lo largo de casi un siglo (a 90 años de la fundación del PCV), para el pueblo vietnamita cada Congreso Nacional del Partido constituye un evento de especial importancia y significación histórica, que marca un nuevo hito en el desarrollo del país. El XIII Congreso Nacional tendrá lugar en un contexto regional y global repleto de transformaciones rápidas, complicadas e impredecibles; mientras que la nación avanza, tanto con oportunidades como desafíos planteados por nuevos acontecimientos; y los funcionarios, militantes y el pueblo depositan su confianza en las decisiones acertadas, firmes y correctas del Partido.

Con la guía de acción: “Unidad - Democracia - Disciplina - Creatividad - Desarrollo”, la próxima magna cita no sólo revisará el cumplimiento de la Resolución del XII Congreso Nacional del PCV, sino también los 35 años del proceso de Doi Moi (Renovación), 30 años de la implementación del Programa Político de 1991, 10 años del despliegue de este Programa (complementado en 2011), y la Estrategia de desarrollo socioeconómico 2011-2020;y definirá las orientaciones y objetivos para el mandato 2021-2026 y hasta 2030, cuando se celebrará el centenario de la fundación del PCV, así como la visión del desarrollo nacional hasta 2045, año que marca el centenario de la proclamación de la República Democrática de Vietnam (actual República Socialista de Vietnam).

Por todo ello, se trata de un hito importante en el crecimiento del PCV, el pueblo y la nación, que podrá configurar el futuro de Vietnam, al impulsar de forma integral y sincrónica la renovación, la integración internacional y el desarrollo del país.

Se han preparado de forma meticulosa, metódica y profunda los borradores de los documentos que se presentarán en el Congreso, los cuales reflejan el principio de combinación armónica entre la teoría y la práctica, entre la coherencia y la renovación, así como entre el legado y el progreso; sobre la base del máximo cumplimiento de los principios de democracia, es decir, atender las opiniones de los científicos, funcionarios, militantes y la población, al igual que aplicar de manera selectiva las propuestas sinceras y responsables, para sintetizar la inteligencia y la creatividad de todo el Partido, el pueblo y el Ejército.

El Informe Político es el documento central del XIII Congreso, junto con el Informe de Resumen de la implementación de la Estrategia de desarrollo socioeconómico en el período 2011-2020 y el diseño de las orientaciones al respecto para el decenio 2021-2030, el Informe de Evaluación del cumplimiento de las tareas del desarrollo socioeconómico en el plazo 2016-2020, las pautas y objetivos para el quinquenio 2021-2025, y el Informe que resume el trabajo de construcción de las filas partidistas y el cumplimiento del Estatuto del PCV.

Estos documentos reflejan los puntos de vista, directrices y grandes orientaciones que concretan la visión y el pensamiento estratégico del PCV, la aspiración al desarrollo del pueblo y la determinación política de todo el Partido, el pueblo y el Ejército en la causa de construcción y salvaguarda de nuestro querido Vietnam socialista, próspero, firme, democrático, equitativo y civilizado. Durante las recientes asambleas de base y de niveles superiores, se analizaron profundamente todos los documentos. He conocido que las opiniones, muy diversas y multidimensionales, presentaron diferentes enfoques y aspectos.

Los Subcomités de Documentos recopilaron, reajustaron y perfeccionaron los informes. Durante las asambleas de los comités partidistas a nivel central y en el Congreso Nacional, los militantes continuarán los debates al respecto. No trataré de repetir el contenido de los documentos, sino de referirme a los temas generales y sintéticos, al tiempo que sugeriré otros asuntos importantes sobre los cuales se pueda consultar opiniones de los participantes en el Congreso Nacional.

I. Al hacer una retrospectiva del XII Congreso Nacional, nos complacemos al ver que todo el Partido, el pueblo y el Ejército se empeñaron en fortalecer la unidad, la fuerza de voluntad, la inteligencia y la creatividad para superar las dificultades y desafíos, cumplir con éxito los objetivos, tareas claves y alcanzar logros muy importantes, gracias a lo cual la nación ha avanzado de forma rápida e integral, con cambios positivos y resultados destacados.

- En medio de la desaceleración económica y comercial global, y después de la grave recesión causada por la pandemia de la COVID-19, la economía de Vietnam aún mantuvo un crecimiento relativamente alto (cerca de seis por ciento), siendo una de las mejores en la región y el mundo. La calidad del crecimiento mejoró; la estabilidad macroeconómica se mantuvo; las principales balanzas de la economía se aseguraron, mientras que la disciplina de las finanzas y del presupuesto estatal se fortaleció. La inversión social y la capacidad de producción aumentaron. Las potencialidades, los indicadores de calidad y la competitividad de la economía se elevaron. La estabilidad social se mantuvo y las condiciones de vida mejoraron, al caer la tasa de pobreza de 58 por ciento en 1993 a 9,88 por ciento en 2016 y, según lo previsto, a tres por ciento este año). Las labores relacionadas con el bienestar social, la salud, la educación y formación, la ciencia y tecnología, la protección de los recursos naturales y el medioambiente, así como el desarrollo de la cultura y los valores humanos etc.., alcanzaron cambios positivos y resultados notables.

- La construcción y fortalecimiento de las filas partidistas y del sistema político siguió atrayendo especial atención y se realizó de forma integral, en todos los aspectos de la política, la ideología, la ética, la organización y el personal, con resultados destacados. La prevención y lucha contra la corrupción, el despilfarro y otros fenómenos negativos se aceleró, con pasos drásticos y metódicos, para resolver la raíz de los problemas, generar cambios sustanciales y alcanzar resultados concretos, evidentes y prácticos.

La corrupción y los fenómenos negativos, entre ellos las manifestaciones de “autoevolución” y “autotransformación”, dentro del Partido y el sistema político se frenaron gradualmente. Una serie de casos de corrupción y delitos económicos, especialmente los graves, se llevaron a la justicia, lo que evidencia que no hay zona prohibida ni excepción en esta lucha y genera un gran efecto de disuasión y concientización, de ahí que recibe el apoyo unánime de los funcionarios, militantes y pobladores.

- En medio de las evoluciones complicadas en los escenarios regional y global, así como las actividades subversivas de las fuerzas hostiles, la defensa y seguridad de Vietnam se fortalecieron de forma continua. La seguridad política y el orden social se mantuvieron. Las relaciones exteriores y la integración internacional se ampliaron y profundizaron, contribuyendo a fomentar un entorno pacífico y estable para el desarrollo nacional, salvaguardar la independencia, la soberanía, los derechos soberanos, la integridad territorial y los intereses estratégicos del país, y elevar su posición y prestigio en la arena internacional.

- Especialmente, en 2020, gracias al liderazgo acertado y sagaz del Partido y el Estado, la gestión drástica y oportuna del Gobierno, la participación de todo el sistema político y el gran apoyo de los connacionales dentro y fuera del país, Vietnam logró controlar y frenar el contagio de la COVID-19 en la comunidad, de ahí que redujo notablemente consecuencias causadas por la enfermedad, garantizó el bienestar social, recuperó gradualmente la economía y apunta a cumplir al máximo los objetivos de desarrollo socioeconómico trazados para este año y el período 2016-2020. Vietnam se convirtió en un referente importante en el control y la prevención de la pandemia, hecho que recibió el reconocimiento de la comunidad internacional y contribuyó a consolidar la confianza del pueblo en el Partido, el Estado y el sistema socialista.

Los logros alcanzados durante los últimos cinco años se atribuyen a causas objetivas y subjetivas, sobre todo la conducción y el liderazgo acertado del Comité Central, el Buró Político, el Secretariado y los comités del PCV en el despliegue de la Resolución del XII Congreso Nacional, y en la solución oportuna y efectiva de los problemas emergentes; la gestión firme y sagaz del Gobierno y las administraciones de diferentes niveles; los esfuerzos de la Asamblea Nacional para renovar sus actividades; la unidad y coordinación sincrónica del sistema político; la tradición patriótica y la gran unidad nacional; la consagración de los militantes; el espíritu laboral dinámico, creativo y responsable del pueblo; y la confianza y el respaldo de la comunidad internacional.

Esos logros son fruto de la creatividad y el empeño persistente y continuo de todo el Partido, el pueblo y el Ejército, los cuales contribuyeron a crear hitos de importancia histórica para la nación.

He repetido en numerosas ocasiones que, con toda humildad, podemos afirmar que: “La capacidad, el potencial, la posición y el prestigio internacional de nuestro país han alcanzado niveles más altos que nunca”. De un país pequeño, pobre, atrasado y con muy pocas capacidades, que era casi invisible en el mapa mundial, Vietnam se convirtió hoy en una nación en vías de desarrollo con una población de casi 100 millones de personas e ingresos medios, que tiene relaciones con la mayoría de los Estados, participa en casi todas las organizaciones internacionales y es miembro y socio confiable y responsable de la comunidad internacional.

Con esos resultados, podemos tener más confianza, entusiasmo y orgullo para seguir afirmando que hemos elegido un camino correcto y apropiado con las leyes objetivas, la situación propia de Vietnam y las tendencias de la época; que los lineamientos del Partido son correctos y creativos; que el liderazgo acertado del PCV es el factor decisivo de todas las conquistas de la revolución vietnamita; y que el Programa Político del PCV sigue siendo la bandera ideológica y teórica que guía a nuestro pueblo en el impulso firme de la renovación, al tiempo que constituye la plataforma para que el Partido perfeccione los lineamientos sobre la construcción y salvaguarda de la Patria en el nuevo período.

Los resultados alcanzados en el cumplimiento de la Resolución del XII Congreso Nacional durante los últimos cinco años constituyen la base práctica actualizada y multidimensional para que continuemos enfatizando, complementando y profundizando las experiencias sacadas en los últimos mandatos:

En primer lugar, la construcción y reorganización de las filas del Partido (organizaciones y personal) debe implementarse de manera integral, sincrónica y regular en términos de ideología, política, moralidad, organización y personal. La persistencia y la firmeza sobre la base ideológica del Partido van en paralelo con la construcción del aparato organizativo y el sistema político realmente racionalizado que opera con eficacia.

Profundamente imbuidos del legado del Presidente Ho Chi Minh “el cuadro es la raíz de todos los trabajos”, “todos los trabajos que tienen éxito o fracasan, se deben a funcionarios buenos o malos”, la tarea de organización y personal es “crucial”, que se relaciona con la supervivencia del Partido y del destino del régimen político; el desarrollo rápido y sostenible del país. Además, requiere prestar atención especial a la construcción y la pureza de los cuadros en sus filas, sobre todo aquellos en niveles estratégicos que sean calificados y capaces de cumplir sus funciones; promover la responsabilidad de dar ejemplo a los cuadros y militantes; cuanto más alto sea el cargo, más ejemplar deberá ser.

En segundo lugar, en el liderazgo, administración y organización debe tener una determinación muy alta, un gran esfuerzo, el dinamismo y la creatividad, con énfasis en la creación de avances para el desarrollo; conceder importancia a la calidad y la eficiencia práctica del trabajo y resaltar la responsabilidad de los dirigentes. Es importante esforzarse para superar las debilidades y retrocesos en la dirección e implementación de lineamientos y políticas, a medida que mantiene firme la disciplina en la ejecución de leyes, políticas y servicios públicos; proteger a cuadros y militantes con alta voluntad de lucha, ejemplo en el cumplimiento de los principios y disciplina del Partido y leyes del Estado; atreverse a renovar, pensar, decir, hacer, asumir la responsabilidad y afrontar dificultades y retos y actuar de manera drástica.

En tercer lugar, en la implementación de las tareas, es fundamental prestar especial atención a la sincronización y la integridad para cumplir los objetivos urgentes, solucionar a fondo las debilidades y atrasos; al mismo tiempo que construir de manera sincrónica una institución para implementar los objetivos a largo plazo, fundamentales y sostenibles del país, garantizando la armonía entre la reforma económica, política, cultural y social; entre el crecimiento socioeconómico con el desarrollo cultural y humano, la realización del progreso y la igualdad social; la solución de los problemas sociales, la protección de los recursos naturales y el medio ambiente; entre el desarrollo socioeconómico y la garantía de defensa y seguridad; entre la independencia y la autodeterminación y el fortalecimiento de las relaciones exteriores y la integración internacional; así como promover el papel de la educación y formación, la ciencia y tecnología en las nuevas condiciones.

En cuarto lugar, para garantizar la defensa, la seguridad y los asuntos exteriores, es necesario investigar, seguir de cerca y predecir acertadamente la situación para tener planes de respuesta proactivos sin ser pasivos ni apresurados; tratar de manera adecuada y efectiva las relaciones con las potencias y socios estratégicos, amigos tradicionales y naciones vecinas; al mismo tiempo que se presta atención a elevar el prestigio y la imagen del país, así como mantenerse alertas ante las intrigas cada vez más sofisticadas y siniestras de las fuerzas hostiles, reaccionarias y oportunistas políticas que siempre buscan sabotear a nuestro Partido, Estado y pueblo, sobre todo en el frente político e ideológico.

En quinto lugar, en todo el trabajo el Partido y el Estado siempre consideran “el pueblo como raíz”, confían, respetan y promueven su derecho de ser dueño del país; cumpliendo persistentemente con el principio: “el pueblo sabe, discute, hace, comprueba, supervisa y disfruta”. El pueblo es el centro y sujeto de la renovación; todas las políticas deben provenir de las aspiraciones, los derechos e intereses legítimos del pueblo; construir una relación estrecha con el pueblo; basarse en el pueblo para construir el Partido, considerar los resultados del trabajo, la satisfacción y la confianza del pueblo como criterios importantes para evaluar la calidad del aparato organizativo y de cuadros y militantes. Con el fin de consolidar la confianza del pueblo en el Partido, requiere depurar las filas de militantes partidistas, erradicar los fenómenos de deterioro de la ética y estilo de vida de una parte de los cuadros y militantes, reforzar y construir organizaciones partidistas limpias y fuertes, haciendo del Partido el líder verdadero y servidor leal del pueblo.

Esas valiosas lecciones son una base importante para que nuestro Partido continúe aplicando y promoviendo el liderazgo y la dirección, ayudándonos a ganar más fuerza de voluntad y confianza frente a nuevas y severas dificultades y desafíos planteados por el impacto de la pandemia de la COVID-19 y la recesión económica mundial al entrar en el decimotercer mandato.

II. Orientaciones y tareas del XIII Congreso Nacional del Partido Comunista y el próximo período:

Se prevé que en los próximos años, la situación internacional y regional registrará cambios complejos, rápidos e impredecibles. Bajo el impacto de la pandemia de COVID-19, el mundo cae en una grave crisis en diversos aspectos, tanto en términos de salud, economía, sociedad como gobernabilidad. Las competencias estratégicas, económicas y comerciales siguen siendo feroces.

La cuarta Revolución Industrial se ha desarrollado con fuerza, creando avances en muchos campos y generando tanto oportunidades como retos para todas las naciones. Los países se esfuerzan por ajustar las estrategias y modos de desarrollo para adaptarse a la nueva situación. La región Asia-Pacífico tiene una posición cada día más importante. En el Sudeste Asiático, el entorno de seguridad y las disputas en el Mar del Este siguen complejos. El cambio climático, los desastres naturales, epidemias y otros problemas de seguridad no convencionales han impactado fuertemente en múltiples aspectos, lo que amenaza seriamente el desarrollo estable y sostenible del mundo, la región y el país.

Mientras tanto, pese a los resultados alentadores, el país aún enfrenta numerosas dificultades y desafíos. El desarrollo económico aún no seha correspondido con sus potencialidades. Tras los primeros cuatro años de alto crecimiento consecutivos, la economía en 2020, que enfrenta con los impactos negativos de la pandemia de COVID-19, registrará una reducción fuerte y podría caer en tres por ciento. La autonomía y la resiliencia de la economía son bajas.

La economía estatal, sobre todo las empresas de propiedad estatal operan con ineficiencia y afrontan dificultades y obstáculos. La economía privada y con inversión extranjera experimenta un desarrollo rápido, pero todavía no es sostenible. Las limitaciones en el liderazgo y gestión socioeconómica del Estado, la garantía de seguridad política, orden social y la protección ambiental causan frustraciones sociales. La defensa de la soberanía nacional e integridad territorial se ve compleja. Los valores históricos y culturales de la nación y el pueblo vietnamita no se han promovido plenamente.

La capacidad de construcción institucional es aún limitada; las leyes y políticas tienen baja calidad; la capacidad combativa de varias organizaciones partidistas y militantes no responden a sus funciones; y el mecanismo de control de poder en el Partido y el Estado es insuficiente y carece de la sincronía y eficacia necesarias. Estas dificultades y deficiencias requieren que todo el Partido, el pueblo y el sistema político tengan una alta determinación, realicen grandes esfuerzos y desplieguen acciones más drásticas para resolverlas. Para seguir promoviendo el proceso de renovación, nuestro Partido debe mantener firme la naturaleza revolucionaria y científica y una estrecha relación con el pueblo para ganar su confianza y superar todas las dificultades y retos, cumpliendo con éxito las metas de construcción y protección de la Patria y el socialismo.

Todo el Partido, el pueblo y Ejército persisten en aplicar y desarrollar de manera creativa el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh; en la meta de independencia nacional y el socialismo; y en la renovación del Partido para construir y defender Vietnam socialista. Esto es una cuestión vital para nuestro régimen y una base sólida del Partido, que no permite que nadie transgreda.

Es necesario dominar y manejar bien la relación entre la persistencia de los lineamientos y la renovación, y aplicarlos de manera creativa en la realidad del país. Si solo persisten mecánicamente, es fácil llegar a lo dogmático, rígido y conservador. Pero si no persisten y “renuevan” incontrolablemente, es muy sencillo caer en el revisionismo, la desviación y el “cambio de colores”. Por eso, se debe comprender claramente y aplicar correctamente el método dialéctico del marxismo-leninismo: Persistir debe estar asociado a la creatividad y la creatividad debe estar sobre la base de la persistencia acorde con la realidad y con las exigencias de renovación, integración y desarrollo nacional.

La estrategia general de nuestro país en el próximo periodo es alcanzar un desarrollo rápido y sostenible, asegurando una conexión estrecha y la implementación sincrónica de tareas, en las que: el desarrollo socioeconómico es el centro; la consolidación del Partido es clave; el desarrollo de la cultura es la base espiritual de la sociedad; la garantía de defensa y seguridad es fundamental y permanente.

La fuerza motriz y los recursos para el desarrollo nacional en el nuevo período son despertar fuertemente el patriotismo, la voluntad de resiliencia nacional y la fuerza de todo el sistema político y la cultura, el ser humano de Vietnam; así como combinar la fuerza nacional y la de la época.

Es una preciosa tradición de la nación, que ha sido aplicada creativamente por nuestro Partido durante los últimos 90 años en las luchas por la independencia nacional, la reunificación y la construcción del socialismo, que tiene un significado importante cuando el país se encuentra en un punto de inflexión histórico y necesita movilizar grandes recursos materiales y espirituales para seguir avanzando.

La prevención y el control exitoso de la pandemia de la COVID-19 es un ejemplo elocuente que afirma la superioridad de nuestro régimen, la tradición de solidaridad, el patriotismo, la compasión y la determinación de nuestro pueblo; sin embargo, nunca debemos ser complacientes, subjetivos o negligentes; cuantas más dificultades y desafíos, más se deben promover y multiplicar estas cualidades y tradiciones.

El factor decisivo para el éxito de la causa de construcción, desarrollo y defensa de la Patria es fortalecer la construcción del Partido, mejorar la capacidad directiva y combativa del Partido; construir el Estado y el sistema político transparente, fuerte, racionalizado, eficaz y eficiente; un contingente de cuadros y militantes, sobre todo a nivel estratégico, que sean calificados, capaces y respetados y con estrechos vínculos con el pueblo.

Con un partido revolucionario genuino, transparente, firme, con fuerza de voluntad, sabiduría, experiencia y prestigio como nuestro Partido, que recibe la confianza y el apoyo del pueblo, tendremos una enorme fuerza para superar todas las dificultades y desafíos y que ninguna fuerza pueda impedir el progreso de la nación, estableciendo nuevos éxitos en la causa de construir y desarrollar el país cada vez más digno y hermoso como deseó el Tío Ho.

Promoviendo la voluntad y la fuerza de la gran unidad nacional, en el próximo Congreso, debemos adoptar una visión más amplia para mediados del siglo XXI: Esforzarnos por convertir a Vietnam en un país desarrollado con orientación socialista, definir metas y tareas específicas por cumplir en cada período; demostrar claramente el carácter autóctono y el desarrollo, la continuidad y la integridad en el proceso de construcción del socialismo en nuestro país; al mismo tiempo reflejarla dedicación, la inteligencia y la confianza, la “voluntad del Partido, la aspiración del pueblo”, y el deseo y la determinación hacia un futuro brillante del país y de toda la nación.

El Informe Político que será presentado en este Congreso establece los siguientes objetivos generales: Mejorar la capacidad directiva, la capacidad de gobernanza y la combatividad del Partido; construir un Partido y sistema político transparente, fuerte de forma integral; fortalecer la confianza del pueblo en el Partido, el Estado y el sistema socialista; promover la creatividad, la voluntad, la aspiraciónal desarrollo y la fuerza de la gran unidad nacional, combinada con el ímpetu de la época; impulsar de manera integral y sincrónica el proceso de renovación, industrialización, modernización, desarrollo rápido y sostenible del país; defender firmemente la Patria, mantener un ambiente pacífico y estable; esforzarse por convertir a Vietnam en un país desarrollado con orientación socialista a mediados del siglo XXI.

Basado en el principio de garantizar el carácter científico, viable y práctico; heredar e implementar de forma apropiada los cambios en cada período de desarrollo del país y consultar experiencias de los países y estándares de progreso comunes en el mundo, tenemos que determinar los objetivos concretos para encaminarnos hacia los hitos de desarrollo importantes de nuestro país:

- Hasta 2025: Vietnam se convertirá en un país en vía de desarrollo conuna industria orientada a la modernidad y de ingreso mediano bajo.

- Hasta 2030, cuando se conmemora el Centenario de la fundación del PCV: Vietnam será un país en vía de desarrollo con una industria moderna y de ingreso mediano alto.

- Hasta 2045, cuando se conmemora el Centenario de la Independencia de Vietnam. Se convertirá en un país desarrollado de ingreso alto.

Los objetivos generales y específicos trazados por el Congreso se consideran una base de especial importancia para determinar las orientaciones, tareas y soluciones para la construcción, el desarrollo y la defensa nacional, que debe asegurar la sincronía y viabilidad tanto para cumplir con los requisitos a largo plazo como para identificar enfoques y avances estratégicos por implementar con prioridad; así como crear consenso tanto en la conciencia como en las acciones de todo el Partido, el pueblo, y el Ejército en el período actual hasta mediados del siglo XXI. En concreto:

En primer lugar, seguir renovando enérgicamente el pensamiento, construir y perfeccionar de forma sincrónica las instituciones para el desarrollo sostenible de la economía, política, cultura, sociedad y protección del entorno, entre otros objetivos, en pos de optimizar todas las potencialidades y los recursos, y crear nuevas fuerzas impulsoras para el progreso dinámico y sostenible del país. Primero, debemos centrarnos en perfeccionar las instituciones de la economía de mercado con orientación socialista sobre la base de la percepción común de que se trata de un modelo económico general del país en el período de transición al socialismo. Se debe, además, prestar atención en establecer y perfeccionar las instituciones y políticas destinadas a solucionar de manera satisfactoria y armónica las relaciones entre el Estado, el mercado y la sociedad. En especial, hay que adoptar cambios cruciales en el aspecto institucional, en aras de solventar los problemas que surgen en la práctica como movilizar, gestionar y utilizar de forma eficiente los recursos para el desarrollo, combatir la corrupción, el despilfarro y las actividades indebidas en la gestión, uso de tierras, recursos naturales y bienes públicos; acumular y concentrar el terreno para el desarrollo agrícola de alta tecnología; desarrollar de forma sincrónica y crear la conexión entre los entes económicos y los modelos organizativos de la producción; renovar y elevar la eficiencia de las actividades de la economía estatal y las empresas estatales; resolverla disconformidad, la contradicción y la superposición en la elaboración y ejecución de leyes, estrategias y planificación que obstaculizan hoy el desarrollo y el funcionamiento de la economía de mercado integral y moderna, así como la integración internacional.

En segundo lugar, renovar enérgicamente el modelo de crecimiento, reestructurar la economía, impulsar la industrialización, modernización y elevar la calidad de crecimiento, la productividad laboral y la competitividad de la economía sobre la base de la conciencia de que se trata de una misión principal, esencial y decisiva para el cumplimiento de las metas de desarrollo dinámico y sostenible del país. Hay que generar un cambio fundamental en la economía hacia un modelo de crecimiento basado en el aprovechamiento eficiente de los recursos, avances científicos y tecnológicos y de las innovaciones; y de las potencialidades y las ventajas de las ramas, sectores, provincias y de todo el país. Además, se debe impulsar los cambios cruciales en la construcción de una infraestructura moderna y sincrónica en pos de crear una base sólida para el desarrollo de nuevos sectores y campos, en especial la economía, sociedad y gobierno digitales. Hay que construir un sector industrial nacional sólido y fuerte; desarrollar la agricultura mercantil a gran escala y aplicar altas tecnologías; impulsar el sector de los servicios basado en la economía digital y aplicación de tecnologías modernas. Hay que considerar el cumplimiento consecuente de los lineamientos sobre ciencia y tecnología, considerándolos como una política nacional primordial y también la fuerza impulsora más importante para desarrollar el contingente productivo moderno, renovar el modelo de crecimiento, elevar la productividad, calidad, eficiencia y competitividad de la economía. Hay que adoptar cambios cruciales y enérgicos en el desarrollo de los recursos humanos, en especial los calificados, mediante la renovación integral, radical y uniforme de la educación y formación, con énfasis en el establecimiento sincrónico de instituciones y políticas, renovación eficiente de las metas, contenidos, formas y métodos de la educación y la enseñanza hacia la modernidad, la integración internacional, el establecimiento de un entorno de educación sano, el fomento de la lucha contra la llamada “enfermedad” u obsesión por los logros y sancionar rígidamente las actividades negativas en la educación y formación.

En tercer lugar, hay que cumplir de forma correcta e integral los asuntos referentes al desarrollo social sostenible; solventar de forma armónica las relaciones sociales, mientras las relaciones entre la práctica de la democracia y el fortalecimiento del estado de derecho, y la garantía del orden social deben abordarse de manera eficaz. Se debe asegurar el progreso y la equidad social; garantizar la sostenibilidad de las políticas demográficas, de desarrollo y sociales, en especial las de bienestar social, seguridad social, hacia el trabajo sostenible, el desarrollo integral del sistema de bienestar social y la cobertura del mismo a toda la población, mediante la reforma del sistema de seguro social multicapas y sustentable sobre la base del principio de pago y disfrute; establecer y desarrollar los valores culturales y la fuerza del pueblo vietnamita; perfeccionar e implementar el establecimiento del sistema de valores nacionales y culturales y estándares del ser humano asociados con la voluntad, las aspiraciones por el progreso y la fuerza de los vietnamitas en la nueva era; adoptar soluciones cruciales y drásticas destinadas a prevenir con eficiencia la degradación moral y combatir los fenómenos negativos y los males sociales.

En cuarto lugar, hay que implementar de forma sincronizada, creativa y eficiente las relaciones exteriores; establecer la diplomacia moderna por los intereses del país y del pueblo, con los pobladores y las empresas en el centro; adoptar una posición proactiva hacia una integración internacional integral, amplia y profunda; mantener la determinación y la persistencia en la salvaguardia de la independencia, la soberanía, el derecho soberano, la integridad territorial de la Patria y la protección del PCV, el Estado, el pueblo y el socialismo; construir un contingente de fuerzas armadas revolucionarias de élite y moderno paso a paso; prevenir los riesgos de guerra y avizorar conflictos; detectar de forma temprana y solucionar oportunamente los factores desfavorables, en especial los que pueden provocar cambios bruscos; y frustrar todas las intrigas y maniobras de las fuerzas hostiles.

En quinto lugar, hay que intensificar la construcción y rectificación de las filas partidistas, el Estado y el sistema político transparente, sólido, racionalizado y con un funcionamiento eficiente; fomentar la protección del fundamento ideológico del PCV; mantener la lucha constante y persistente para refutar los argumentos tergiversados y hostiles, combatir la degradación del pensamiento político, la ética, el estilo de vida y las manifestaciones de “autoevolución” y “autotransformación”; mantener la persistencia en la lucha contra la corrupción y el despilfarro con una determinación más alta y acciones más drásticas, sin la existencia de áreas prohibidas ni excepciones; seguir centrándose en el establecimiento de un contingente de funcionarios de distintos niveles, en especial del estratégico, con habilidades, capacidad y prestigio para cumplir sus misiones; elevar la autoformación de la ética y la responsabilidad de descartarse como ejemplos de los funcionarios y militantes; combinar la intensificación de la disciplina, supremacía de la ley, construcción partidista con la formación de la personalidad, la ética revolucionaria, para luchar contra las “enfermedades” del individualismo; cumplir con eficiencia las normas contra el abuso de poder en las labores relativas al personal, luchar contra el soborno para alcanzar el cargo deseado; censurar drástica y sincrónicamente con las medidas disciplinarias partidistas y administrativas y también según las leyes a los cuadros que violen las normas; renovar enérgicamente, elevar la eficiencia de las labores de examen, supervisión y de control disciplinario partidista mediante la coordinación estrecha y sincrónica entre los órganos especializados en el examen, supervisión, auditoría, pesquisa, procesamiento y enjuiciamiento y los estatales, del Frente de la Patria y las organizaciones sociopolíticas.

El proceso de 35 años de implementación de la renovación, 30 años del cumplimiento del Programa Político, 10 años de la observancia de este Programa complementado en 2011, la Estrategia de desarrollo socioeconómico 2011-2020 y cinco años de la Resolución del XII Congreso Nacional del PCV evidencia la necesidad de profundizar aún más la conciencia, de seguir elevando la calidad y la eficiencia en la solución de las grandes relaciones en el aspecto ideológico y teórico, adoptar decisiones, eliminar las barreras, impulsar el desarrollo rápido y sostenible del país, en especial, prestar atención a las relaciones entre: la renovación, la estabilidad y el desarrollo; la renovación económica y renovación política; el cumplimiento de las reglas de la economía de mercado y la garantía de la orientación socialista; el Estado, el mercado y la sociedad; el crecimiento económico y el desarrollo cultural; el progreso, la equidad social, y la protección del entorno; la construcción del socialismo y salvaguarda de la Patria socialista; la independencia, autodeterminación e integración internacional; el PCV lidera, el Estado administra y el pueblo se hace dueño; la práctica de la democracia, el fortalecimiento del estado de derecho y la garantía del orden social. Esas son las grandes relaciones que reflejan las reglas dialécticas, y los asuntos clave sobre los lineamientos de renovación en el país y que requieren que todo el PCV, el pueblo y el ejército tengan una conciencia integral, la interioricen profundamente y la cumplan de manera eficiente.

Se acerca el XIII Congreso Nacional del PCV. Queda aún un gran trabajo por realizar, mientras que ya no resta mucho tiempo. Por esa razón, las instancias partidistas y los miembros del Comité Central del PCV deben elevar aún más sus responsabilidades ante el PCV y el pueblo y esforzarse por cumplir exitosamente las metas trazadas en la Resolución del XII Congreso Nacional y las emitidas en las asambleas partidistas de distintos niveles del mandato 2015-2020. En este momento trascendental, tenemos que interiorizar la recomendación del querido Tío Ho: “El Congreso Nacional del Partido se vincula estrechamente con el futuro de nuestra revolución y de nuestro pueblo. El Congreso llevará a nuestro Partido, que ya es muy unido, a ser más unido, y a que el pensamiento y la voluntad, que ya son unánimes, a ser más unánimes”. Todo el Partido, el pueblo y el ejército deben fomentar la unanimidad y prepararse para celebrar con éxito el XIII Congreso Nacional, para llevar a Vietnam hacia un nuevo período de desarrollo por el objetivo de lograr“un pueblo próspero, un país fuerte, democrático, equitativo y civilizado” y cumplir exitosamente los deseos del Presidente Ho Chi Minh y el anhelo del pueblo.